El Quijote es la obra maestra de Cervantes y una de las más admirables creaciones del espíritu humano. Es una caricatura perfecta de la literatura caballeresca y sus dos personajes principales, Don Quijote y Sancho Panza, encarnan los dos tipos del alma española, el idealista y soñador, que olvida las necesidades de la vida material para correr en busca de aventuras imposibles y el positivista y práctico.

Esta joya de la literatura española ha sabido conquistar al mundo entero, y es quizá junto con la Biblia, la obra que ha sido traducida a más idiomas, pasando a ser sus personajes, verdaderos arquetipos de categoría universal, es decir, muestran pautas de comportamiento que se encuentran en cualquier parte del mundo: EL MUNDO ESTÁ REPRESENTADO AHÍ.

El Quijote representa la más alta cima de la creación literaria cervantina. Su autor nos la presenta como “la historia de un hijo seco y avellanado, acaso concebida en la cárcel” pero esta obra es sin duda, la primera novela universal de todos los tiempos, supera los cánones, supera a su autor, supera otras novelas y a otros escritores, supera la teoría literaria, supera el entendimiento humano, supera, la realidad pero también supera la ficción, supera, supera, supera...

En las teorías literarias que preceden a la obra, no hay nada que se pueda comparar con la novela de Cervantes, ésta es absolutamente única. La historia del viejo hidalgo es única en su género. Sin embargo, y lo que hace de la novela algo mágico, es que la historia procede de la vida misma: los planteamientos son fruto básicamente de las cavilaciones de un viejo hidalgo, experimentado, desilusionado ya con la vida, fracasado y con las fuerzas justas para apostar por un mundo de ensueño, que terminará siendo consciente de que los sueños, sueños son.

Cervantes concibe la novela como una historia poética: no hace falta atenerse estrictamente a la verdad de los hechos: “las historias fingidas tanto tienen de buenas y deleitables cuanto se llegan a la verdad o la semejanza della, y las verdades tanto son mejores cuanto son más verdaderas” (Quijote II, Capítulo 57).

El Quijote ofrece una anécdota bastante sencilla, unitaria y bien trabada: un hidalgo manchego, enloquecido por las lecturas caballerescas, se cree caballero andante y sale tres veces de su aldea en busca de aventuras, siempre auténticos disparates, hasta que regresa a su casa, enferma y recobra el juicio.

   El conjunto de la trama no está diseñado de un tirón, sino que responde a un largo proceso creativo de unos 20 años: casi con seguridad el propio Cervantes ni siquiera imaginaba en sus inicios cual sería el resultado final. “Ahora digo – dijo don Quijote-- que no ha sido sabio el autor de mi historia, sino algún ignorante hablado, que, a tiento y sin algún discurso, se puso a escribirla, salga lo que saliere, como hacía Orbaneja”. (Quijote II, Capítulo II)

Lo que se ve a lo largo de toda la obra como una constante durante todo el proceso creativo del Quijote es el fin PARÓDICO. Según las declaraciones de su autor, la obra fue concebida como invectiva contra los libros de caballerías: “todo él es una invectiva contra los libros de caballerías”, dice Cervantes en el prólogo. Ese fue el objetivo principal: “pues no ha sido mi otro deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que, por las de mi verdadero don Quijote, van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna” (Quijote II, capítulo 24)

Con esto Cervantes se inscribía en la corriente culta contra los disparates caballerescos, con la diferencia de que su magistral parodia, sí terminaría erradicándolos del panorama literario, pese a la ingente difusión que los Amadises, Palmerines o Belianises habían alcanzado durante el siglo XVI.

Para lograrlo Cervantes diseña una parodia genial basada en la LOCURA de su protagonista que ha sido provocada por la lectura de libros de caballerías. Así el autor, se inscribe en la abundante literatura del Renacimiento sobre la locura (Erasmo, Elogio de la locura; Juan de Huarte, Examen de ingenios; Arisosto, Orlando furioso, etc.)

En un principio don Quijote está rematadamente loco: “se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio” (Quijote I, capítulo I). Aún así don Quijote se muestra brillante en su discurso y en su entendimiento como se apunta en el capítulo del Quijote I. “no le sacarán del borrador de su locura cuantos médicos y buenos escribanos tiene el mundo: él es un entreverado loco, lleno de lúcidos intervalos” Quijote I, capítulo XVIII

   Cervantes se ilustró en los tratados médicos de la época para matizar perfectamente la locura de don Quijote: la novela comienza con su locura y termina cuando recobra la cordura. El pobre hidalgo tiene su imaginación trastornada por la lectura de libros de caballerías y comete dos errores: cree en la verdad de cuantos disparates caballerescos ha leído y piensa que en su época puede resucitarse la caballería andante. Ello lo convierte, antes que en un caballero, en todo un “anacronismo andante”, fuera de tiempo y de lugar, cuyo atuendo y figura es objeto de burla.

   Pero Cervantes maneja la locura de forma magistral, no es una situación de locura estática sino que evoluciona a lo largo de la novela: “Yo sé quién soy –respondió don Quijote--; y sé que puedo ser no sólo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia, y aun todos los Nueve de la Fama”, Quijote I, capítulo V.

   Tramada racionalmente, la supuesta locura evoluciona de manera lógica: primera salida se desfigura la realidad; segunda salida, la realidad se acomoda al mundo caballeresco; tercera salida, se asume un mundo encantado por los demás. Más que de un caso de locura, parece tratarse de un procedimiento creativo tendente a ilustrar literariamente el problema de la realidad y de la ficción. La locura es una estrategia para acercarse a la realidad.

   Si el Quijote fuera una simple historia de un viejo hidalgo enloquecido por las lecturas caballerescas, no habría llegado a ser la inmortal novela que es, por genialmente diseñada y contada que esté. Mucho más allá de los procedimientos su razón de ser primera estriba en la gran apuesta que su creador hace por la libertad, entendida en el sentido más complejo y amplio.

   Cervantes se pasó cinco años prisionero en Argel, lo que le hizo pensar en el sentido de la libertad de forma radical, hasta convertirla a sus ojos en el bien más preciado: “la libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no puede igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres” Quijote II, capítulo 58. 

   En ello coincide con el pensamiento de los humanistas, y parece que recurre Cervantes a la locura para garantizar la forma más absoluta de libertad. Una libertad innegable que se encuentra a lo largo de la novela y de la que hace gala el viejo hidalgo, como quintaesencia del valor fundamental que la libertad tiene por sí misma.

De noble cuna aunque de familia pobre, nace el 7 de octubre de 1547. Varias ciudades se disputaron el honor de ser su cuna y hoy se tiene como cierto que nació en Alcalá de Henares. Su padre era un pobre cirujano cargado de familia por lo que Miguel de Cervantes no tuvo ocasión de recibir estudios. Su gran pasión, la lectura: recogía incluso los papeles rotos que encontraba en la calle y se entretenía en leerlos. También era aficionado al teatro y se metía en los corrales a ver obras de Lope de Rueda.

Cervantes vivió el esplendor del Renacimiento en Italia y disfrutó de las artes, pero pronto comenzó la carrera de las armas, luchó con la batalla cristiana contra la turca frente a Lepanto donde perdió un brazo. A partir de aquel momento se le llamó “el manco de Lepanto”. Tras varios años como soldado, tuvo el permiso de sus jefes y regreso a su patria. Pero antes de regresar a casa fue hecho cautivo junto con otros españoles y después de duras negociaciones fue puesto en libertad después de varios años.

A pesar de su vida guerrera, Cervantes nunca abandonó las letras y las aventuras vividas le sirvieron para ilustrar y enriquecer sus novelas. Sus penurias le hicieron desempeñar diversos trabajos entre el que destaca el de “cobrador de impuestos”. Por la pérdida de una cantidad regular, fue ingresado en la prisión de Argamasilla de Alba, donde se dice que escribió el Quijote. Habiendo escrito tan inmortal obra bajo unas condiciones tan pésimas, Cervantes recobra la libertad con un propósito: el de encontrar editor para su obra, empresa nada fácil. Finalmente recurrió al Duque de Béjar, gran mecenas de las Bellas Artes, a quien dedica la obra en su comienzo. Éste costea la edición de la obra que ve la luz en el año 1605, en 1615 vio la luz la segunda parte del Quijote, superando en éxito a la primera. Aunque los escritores de la época urdieron críticas contrarias a la obra, fue el pueblo quien lo lanzó al éxito. En 1616, Miguel de Cervantes Saavedra murió, siendo su entierro tan humilde como fue su vida.

Don Quijote de la Mancha, personaje central de la obra, también conocido como el “Caballero de la Triste Figura”. Es un personaje soñador y leal con la justicia que ha de reinar en el mundo. Enamorado de su eterna Dulcinea del Toboso.

Sancho Panza, Campesino y vecino de Alonso Quijano, es el acompañante de Don Quijote en sus aventuras, se convertirá en su escudero.

Aldonza Lorenzo, guapa mujer campesina, de la que Don Quijote está enamorado y a la que llamó “Dulcinea del Toboso”, por ser dulce y ser natural del pueblo del Toboso en la Mancha.

Rocinante, Rocín (caballo flaco) de Don Quijote, bautizado con ese nombre por parecerle adecuado al caballero de la triste figura.

Rucio, burro que cabalga el propio Sancho Panza en las aventuras con Don Quijote. De inferior categoría que Rocinante, pues éste es un caballo y aquél un asno.

Galgo, perro del tipo galgo que es fiel compañero del caballero, con quien habla en sus monólogos acerca de la caballería.

El cura, El Licenciado Pedro Pérez, enemigo de la lectura de los libros de caballerías y asiduo visitante a la casa de don Quijote.

El barbero, Maese Nicolás, amigo de don Quijote.

El ventero, llamado Juan Palomeque, a quien don Quijote confunde con el alcaide de una fortaleza.

Sobrina, “muchacha que no llegaba a los veinte”, sobrina de don Alonso Quijano y que habita la misma casa que su tío.

Maritornes, moza de origen asturiano que sirve en la venta del Juan Palomeque.

El vizcaíno, escudero de una noble dama, y mantiene singular duelo don Quijote de la Mancha.

1.- “Primeramente oh hijo, has de temer a Dios; porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio no podrás errar en nada”.

2.- “Sábete Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro”.

3.- “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos: con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra y el mar encubre”.

4.- “Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la cocina del estómago”.

5.- “Advierte Sancho, que hay dos maneras de hermosura, una del alma y otra del cuerpo: la del alma campea y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad y en la buena crianza y todas estas partes caben y pueden estar en un hombre feo”.

6.- “Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra”.

7.- “Haz gala Sancho de la humildad de tu linaje y no te desprecies en decir que vienes de labradores; porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte, y préciate más de ser humilde virtuoso, que pecador soberbio.”

8.- “Has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que pueda imaginarse. Del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey”.

9.- “Mira Sancho, si tomas por medio la virtud y te aprecias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia de los príncipes y señores, que la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale”.

Fragmento de "Don Quijote de la Mancha"

—Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar. Y diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.

—¡Válame Dios! —dijo Sancho—. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?

—Calla, amigo Sancho —respondió don Quijote—; que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos, por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.

—Dios lo haga como puede —respondió Sancho Panza. Y, ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba. Y, hablando en la pasada aventura, siguieron el camino del Puerto Lápice, porque allí decía don Quijote que no era posible dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero, sino que iba muy pesaroso, por haberle faltado la lanza; y diciéndoselo a su escudero, le dijo:

—Yo me acuerdo haber leído que un caballero español llamado Diego Pérez de Vargas, habiéndosele en una batalla roto la espada, desgajó de una encina un pesado ramo o tronco, y con él hizo tales cosas aquel día, y machacó tantos moros, que le quedó por sobrenombre «Machuca», y así él como sus descendientes se llamaron desde aquel día en adelante «Vargas y Machuca». Hete dicho esto porque de la primera encina o roble que se me depare pienso desgajar otro tronco, tal y tan bueno como aquel que me imagino; y pienso hacer con él tales hazañas, que tú te tengas por bien afortunado de haber merecido venir a vellas, y a ser testigo de cosas que apenas podrán ser creídas.

—A la mano de Dios —dijo Sancho—; yo lo creo todo así como vuestra merced lo dice; pero enderécese un poco; que parece que va de medio lado, y debe de ser del molimiento de la caída.

—Así es la verdad—respondió don Quijote—; y si no me quejo del dolor, es porque no es dado a los caballeros andantes quejarse de herida alguna, aunque se les salgan las tripas por ella.

—Si eso es así, no tengo yo que replicar —respondió Sancho—; pero sabe Dios si yo me holgara que vuestra merced se quejara cuando alguna cosa le doliera. De mí sé decir que me he de quejar del más pequeño dolor que tenga, si ya no se entiende también con los escuderos de los caballeros andantes eso del no quejarse.

De lo que cuenta Dulcinea del Toboso tras la aventura del caballero andante con los molinos (capítulo inexistente en la obra)

-¡Ohhh Caballero! Don Quijote, cuya figura no es triste sino inspiradora de bellas damas y heroicos caballeros, que con su espada desface entuertos y ayuda a los débiles. Que el mago Frestón torna las cosas de la guerra y las muda para desconcierto de mi señor. Que si son molinos o gigantes no es lo importante, porque el Mito de la Caverna ya los plasmó: las apariencias pueden engañar. ¡Señor poseedor de mis sueños, valedor de mi alma! En sus manos encomiendo mi persona y las noticias que llegan al Toboso me obligan a añorar sus caricias. Sancho, consejero espiritual de mi amo, cuida del Hidalgo y hazle llegar mis nuevas, mi vida pasa por él. Porque si el mago Frestón, con su donoso escrutinio, arrebató a mi señor sus libros, también lo embauca en la percepción, y que esos gigantes horripilantes muestran sus brazos de madera golpeando al Hidalgo y que sufré su caída y que el escudero, humilde pensador de la ínsula, nunca podrá conocer la sabiduría del malandrín caraculiambro que muda las cosas de la guerra.
Tu dama del Toboso, siempre.

  • Aguirre Bellver, Joaquín (2005), El borrador de Cervantes: cómo se escribió el Quijote, Ediciones Rialp (Colección literaria), Madrid, España. Anso, Carlos. (2001), Don Quijote o el sueño de Cervantes, Editorial Pamiela, Pamplona, España.
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  • Unamuno, Miguel de, Vida de don Quijote y Sancho, según Miguel de Cervantes Saavedra, explicada y comentada [1905], Madrid, Alianza Editorial, 2005.
  • ISLA pretende dotar al profesor de los medios suficientes para poder explicar el seminario y así aprovecharse de una actividad cultural que al mismo tiempo es lúdica y pedagógica.

    La canción asignada al seminario debe estar sonando antes de que los alumnos tomen asiento. De este modo se da un clima especial a la actividad.

    Así mismo, el profesor pronunciará una breve introducción a propósito del seminario, dando carta de naturaleza a la exposición global del seminario.

    Antes de comenzar, el profesor lanzará el nombre del Cristóbal Colón, Inquisición o Quijote para que los alumnos pronuncien una única palabra que les sugiera (según su bagaje cultural), por ejemplo; Colón = aventura; Inquisición= religión; Quijote= Locura.

    El profesor instará a la participación del alumno con la lectura de textos (incluidos en el seminario). Dichos textos pueden ser leídos con disfraces que teatralicen la interpretación. Esta actividad, por lo plástico de la situación,  suele ser muy beneficiosa para la asimilación de las ideas que el seminario encierra.

    Por último, se puede someter a los alumnos al test que incluye ISLA en la web para comprobar la capacidad cognoscitiva del alumno, esto es, su nivel de comprensión.

    ¿Qué palabra introducirías en los huecos?

    Complexión, hidalgo, verosímiles, sobrenombre, domingos, cuarenta, cuento, caza, acordarme, verdad

    En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero , no ha mucho tiempo que vivía un de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los , consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los , y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de . recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la ... Quieren decir que tenía el de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas , se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro ; basta que en la narración dél no se salga un punto de la .

     

    perlas, grandeza, hacienda, razón, divinidad, sembradura, prosa, fermosura, caballerías, sobredicho

    Es, pues, de saber que este .hidalgo, los ratos que estaba ocioso, que eran los más del año, se daba a leer libros de , con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su . Y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que vendió muchas hanegas de tierra de para comprar libros de caballerías en que leer, y así, llevó a su casa todos cuantos pudo haber dellos; y de todos, ningunos le parecían tan bien como los que compuso el famoso Feliciano de Silva, porque la claridad de su . y aquellas entricadas razones suyas le parecían de ., y más cuando llegaba a leer aquellos requiebros y cartas de desafíos, donde en muchas partes hallaba escrito: La . de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra . Y también cuando leía: ...los altos cielos que de vuestra . divinamente con las estrellas os fortifican, y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra .

    Cura, curado, pluma, cicatrices, graduado, juicio, aventura, heridas, resucitara, estorbaran

    Con estas razones perdía el pobre caballero el ., y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara ni las entendiera el mesmo Aristóteles, si . para sólo ello. No estaba muy bien con las . que don Belianís daba y recebía, porque se imaginaba que, por grandes maestros que le hubiesen .., no dejaría de tener el rostro y todo el cuerpo lleno de y señales. Pero, con todo, alababa en su autor aquel acabar su libro con la promesa de aquella inacabable .., y muchas veces le vino deseo de tomar la . y dalle fin al pie de la letra, como allí se promete; y sin duda alguna lo hiciera, y aun saliera con ello, si otros mayores y continuos pensamientos no se lo ... Tuvo muchas veces competencia con el de su lugar que era hombre docto, . en Sigüenza-, sobre cuál había sido mejor caballero.

     

    Haz clic en los cuadros para ver la descripción de cada salida.


    Las tres salidas de don Quijote


    ¿Cuál era el lugar de la Mancha del que Cervantes no quería o no podía acordarse?. Hemos de creer que el Hidalgo era pariente de los argamasillescos. En la gran llanura de la Mancha tenemos dos Argamasillas: la de Alba y la de Calatrava. Parece ser que es la de Alba por donde Don Quijote hizo su primera salida.

      Tratamos de seguir la ruta del buen Quijote, conducidos por un buen guía turístico: Cervantes, que había rodado y trotado por España, Italia, y norte de África.

    Hidalgo

    Definición: Persona que pertenecía a la pequeña nobleza castellana


    Sinónimos: noble, hijodalgo,caballero
    Antónimo: plebeyo

    Traducciones
    Inglés: nobleman, gentleman
    Italiano: gentiluomo
    Francés: hidalgo
    Alemán: Edelmann

    Película: http://www.youtube.com/watch?v=UEPrLXyAHCc

    Contexto: Pues pensar yo que don Quijote mintiese, siendo el más verdadero hidalgo y el más noble caballero de sus tiempos, no es posible; que no dijera él una mentira si le asaetearan.

    Molino de viento


    Definición: Molino que funciona mediante la acción del viento sobre un armazón de aspas


    Traducciones
    Inglés: windmill
    Italiano: mulino a vento
    Francés: moulin à vent
    Alemán: Windmühle

    Película: http://www.youtube.com/watch?v=BCAht19XC8Q

    Contexto: La canción Molinos de viento es del grupo español de folk metal Mago de Oz y trata de la locura de Don Quijote y la conversación que tiene este con su escudero Sancho después del episodio de los molinos de viento. Quijote le explica que confundió los molinos con gigantes y su fiel acompañante le recrimina por sus alucinaciones, a lo que don Quijote responde que él ve con el corazón, el alma y la imaginación, y no con los ojos.

     

    Caballero

    Definición: Hombre que se comporta con cortesía, nobleza y distinción o que pertenece a un orden militar o civil; hombre que podía mantener un caballo, peleaba a caballo en la guerra y, normalmente, pertenecía a la pequeña nobleza
    Sinónimos: noble, hidalgo, señor
    Antónimos: plebeyo, villano

    Traducciones
    Inglés: cavalier, knight
    Italiano: signore, gentiluomo, cavaliere
    Francés: monsieur, chevalier
    Alemán: Ritter,Kavalier

    Película: http://www.youtube.com/watch?v=cvHWI7tyu54

    Contexto: El Caballero Oscuro: La Leyenda renacees la tercera película y última entrega de la trilogía  iniciada en 2005 con Batman Begins y continuada en 2008 con TheDark Knight

     

    Aventura

    Definición: Suceso extraño o poco frecuente que vive o presencia una persona, especialmente el que es emocionante, peligroso o entraña algún riesgo

    Sinónimos: hazaña, andanza
    Antónimos: inactividad, inacción, pasividad

    Traducciones
    Inglés: adventure
    Italiano: avventura
    Francés: aventure
    Alemán: Abenteuer

    Película: http://www.youtube.com/watch?v=g41wzoZP4Zc

    Contexto: Además, el latifundista chileno, muy poco agricultor, se embarcó también en la aventura industrial y de ese modo selló el matrimonio de las fuerzas que en otras partes hicieron de su conflicto la grandeza del país.

    Locura

    Definición: Trastorno o perturbación patológicos de las facultades mentales; acción imprudente, insensata o poco razonable que realiza una persona en forma irreflexiva o temeraria

    Sinónimos: enajenación, vesania, insania, manía, trastorno
    Antónimos: cordura, lucidez, tranquilidad

    Traducciones
    Inglés: madness, insanity
    Italiano: pazzia, follia
    Francés: folie
    Alemán: Wahnsinn, Irrsinn

    Película: http://www.youtube.com/watch?v=XAhTt60W7qo

    Contexto: Pero como era yo en todo el reino la única persona contaminada por estas opiniones impías y criminales, decidí que sería prudente guardar silencio también sobre este asunto, si no quería verme bruscamente apartado y proscrito de todos en razón de mi locura.